Queso de Cabra vs Queso Feta
Valores por 100 g. Queso de Cabra: listo para comer. Queso Feta: listo para comer.
Queso de Cabra
Proteína · listo para comer
Queso Feta
Proteína · listo para comer
364
265
22
14,2
0,1
3,9
30
21,5
Ventaja para el queso de cabra (más proteína por caloría)
Los dos superan los 10 g de proteína por 100 g, así que decide la proteína por caloría: el queso de cabra aporta 6 g por cada 100 kcal y el feta, 5,4 g. El feta tiene menos calorías por 100 g (265 frente a 364 kcal), pero los dos son quesos grasos: en definición, mejor en raciones pequeñas.
Puntos clave:
- Más proteína por caloría en el queso de cabra (6 frente a 5,4 g por cada 100 kcal).
- Los dos son grasos: mejor en raciones pequeñas.
Ventaja para el queso de cabra (más calorías)
El queso de cabra aporta más calorías y proteína por 100 g (364 kcal y 22 g frente a 265 kcal y 14,2 g del feta). El feta lleva mucha sal, así que en volumen tampoco conviene tomarlo en grandes cantidades.
Puntos clave:
- Más calorías y proteína en el queso de cabra.
- El feta lleva mucha sal: con moderación.
Matices: calcio en los dos; el feta lleva mucha sal
El feta aporta calcio (62 % del VRN por 100 g), vitamina B12 (68 %) y riboflavina (60 %), pero también mucha sal: unos 2,8 g por 100 g. El queso de cabra aporta fósforo (54 %), vitamina A (51 %) y calcio (37 %), que es necesario para el mantenimiento de los huesos en condiciones normales. Los dos son lácteos: la leche es un alérgeno de declaración obligatoria.
Puntos clave:
- Calcio y vitamina B12 en el feta, con mucha sal.
- Fósforo, vitamina A y calcio en el queso de cabra.
Preguntas frecuentes
¿El queso feta y el queso de cabra son lo mismo?
No. El feta es un queso griego en salmuera, hecho sobre todo con leche de oveja; el queso de cabra se hace con leche de cabra y puede ser fresco o curado. En la ficha, el feta tiene menos calorías (265 frente a 364 kcal por 100 g) y mucha más sal.
¿Cuál tiene más sal, el feta o el queso de cabra?
El feta: según su ficha, 1139 mg de sodio por 100 g, unos 2,8 g de sal. Reducir el consumo de sodio contribuye a mantener una presión arterial normal.

