Ficha Inteligente · MacroNeo

Tempeh

Categoría: Proteína

192kcal / 100 g
Proteína19 g
Carbohidratos9 g
Grasas11 g

El Rey del ecosistema simbiótico vegetal. Red miceliar fúngica que predigiere la soja y aniquila antinutrientes.

Descripción Avanzada

Información Técnica

Elaborado mediante la fermentación de habas de soja enteras por el moho Rhizopus oligosporus. Esta red fúngica (micelio) segrega una batería de enzimas extracelulares (proteasas, lipasas y fitasas) que hidrolizan las macromoléculas del grano antes de su ingestión, disparando el valor biológico (DIAAS) de la proteína.

El equivalente funcional del Kéfir para el reino vegetal, pero en formato sólido y cárnico. Fundamental en dietas de hipertrofia veganas donde el estrés gastrointestinal por el exceso de legumbres limita la ingesta calórica total.

Micronutrientes

Vitaminas y Minerales Clave

  • Vitamina B12 análoga

    Trazas

    Aunque contiene B12 sintetizada por bacterias contaminantes benignas durante la fermentación, es mayoritariamente inactiva en humanos, por lo que NO sustituye la suplementación clínica.

  • Cobre y Manganeso

    Alto

    Metales traza altamente biodisponibles tras la destrucción del ácido fítico, esenciales para la enzima Superóxido Dismutasa (SOD), que neutraliza radicales libres en la matriz mitocondrial.

Impacto biológico

Beneficios para salud y rendimiento

El trabajo pre-digestivo del hongo Rhizopus genera una absorción intestinal ultraliviana. El perfil de péptidos libres promueve una entrada plasmática de aminoácidos más rápida que el Tofu, limitando el estrés en las microvellosidades intestinales (GALT).

Frente a Frente

¿Cuál es mejor?

Preguntas frecuentes

FAQ

Tempeh tiene 192 kcal por 100g.

Tempeh aporta 19 g de proteína por 100g.

Sí. Tempeh aporta proteína de forma concentrada y puede ser la base de una comida de recuperación si se acompaña con carbohidratos cuando el entrenamiento ha vaciado glucógeno. Su perfil de 19 g de proteína por 100g facilita cuadrar macros sin depender de raciones enormes.

Se debe cocinar. Las hifas fúngicas del Rhizopus no están diseñadas para sobrevivir al tracto digestivo humano como probióticos transitorios. Su beneficio clínico ya se completó en la placa de fermentación al pre-digerir los antinutrientes.