Jamón serrano vs Pechuga de Pollo
Valores por 100 g. Jamón serrano: listo para comer. Pechuga de Pollo: cocinado (al horno).
Jamón serrano
Proteína · listo para comer
Pechuga de Pollo
Proteína · cocinado (al horno)
318
165
28,8
31
0,2
0
22,6
3,6
Ventaja para la pechuga de pollo (más proteína por caloría)
Los dos superan los 10 g de proteína por 100 g, así que decide la proteína por caloría: la pechuga al horno aporta 18,8 g por cada 100 kcal y el jamón serrano con su grasa, 9,1 g (BEDCA). Tienen una proteína parecida (31 y 28,8 g por 100 g), pero el jamón tiene casi el doble de calorías (318 frente a 165 kcal) y unas seis veces más grasa (22,6 frente a 3,6 g), además de mucha sal. 150 g de pechuga suman unas 247 kcal y unos 46,5 g de proteína; 50 g de jamón, unas 159 kcal y unos 14,4 g.
Puntos clave:
- Más proteína por caloría en la pechuga (18,8 frente a 9,1 g por cada 100 kcal).
- El jamón tiene casi el doble de calorías, más grasa y mucha sal.
- Los datos del jamón son los de BEDCA, con su grasa.
Ventaja para el jamón serrano (más calorías)
El jamón serrano aporta casi el doble de calorías por 100 g (318 frente a 165 kcal) y una proteína parecida (28,8 frente a 31 g), y no hay que cocinarlo. Por su sal, conviene no pasarse de ración aunque estés en volumen.
Puntos clave:
- Más calorías en el jamón serrano (318 frente a 165 kcal por 100 g).
- No necesita cocción: práctico para tentempiés.
- Por su sal, mejor en raciones moderadas.
Ventaja para la pechuga de pollo (sin sal añadida)
El jamón serrano lleva mucha sal (5,3 g por 100 g, según BEDCA) y es una carne procesada, que la IARC (OMS) clasifica en el grupo 1 por su relación con el cáncer colorrectal si se consume a menudo. Aporta zinc (21 % del VRN por 100 g), que contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario. La pechuga de pollo fresca no lleva sal añadida y aporta niacina (60 % del VRN por 100 g en crudo), que contribuye al metabolismo energético normal, y vitamina B6 (58 %). Las personas con intolerancia a la histamina pueden notar molestias con los embutidos curados.
Puntos clave:
- El pollo fresco no lleva sal añadida.
- El jamón es una carne procesada con mucha sal: mejor de forma ocasional.
- La pechuga aporta niacina y vitamina B6.
Preguntas frecuentes
¿Jamón serrano o pechuga de pollo para definición?
La pechuga de pollo: aporta más proteína por caloría (18,8 frente a 9,1 g por cada 100 kcal) y no lleva sal añadida. El jamón serrano tiene 318 kcal por 100 g, frente a 165 de la pechuga al horno.
¿Qué tiene más proteína, el jamón serrano o el pollo?
Por 100 g, casi lo mismo: 28,8 g el jamón serrano y 31 g la pechuga al horno; pero el jamón tiene casi el doble de calorías por su grasa.

